Lo que se arma según tu giro
Ningún sistema se arma igual: lo que lleva adentro lo decide tu operación, y no es lo mismo en un taller que en una financiera.
Mira una pantalla del sistema, señalada punto por punto
Los módulos que se arman según el giro. 18 de 18 módulos. Elige el tuyo y se queda lo que le toca.
Cotizador
: Con material, mano de obra y mermas. Cotizas en minutos y el precio sale bien.Tablero de trabajos
: Cada pedido en su etapa, con fecha comprometida, responsable y alerta cuando la entrega está en riesgo.Agenda que se llena sola
: Un link público para que tu cliente reserve servicio y horario él mismo, fuera de tu horario de oficina.Cartera de crédito
: Amortización real, cortes por distribuidora y estados de cuenta que salen y se envían solos.Programación de entregas
: Ves el sobrecupo antes de comprometer el viaje, no el mismo día, ya con el equipo de emergencia rentado.App de campo sin señal
: El que anda afuera captura desde su celular en el momento, y todo sube solo cuando agarra señal.Portal para tu cliente
: Consulta su estatus y su estado de cuenta sin llamar a tu oficina.Facturación al SAT
: Facturas CFDI 4.0 desde el mismo sistema, sin capturar dos veces.Tu sitio web, conectado
: Lo que entra por ahí cae directo adentro del sistema.Excepciones de precio con firma
El descuento especial deja de darse de palabra: alguien con permiso lo autoriza y la excepción queda con motivo, con quién la pidió y con quién la aprobó. Cada renglón guarda el precio autorizado del día en que se cerró, así que revisar un pedido de hace tres meses da el mismo resultado aunque tu lista de precios ya sea otra.
Confirmación de cobros contra el banco
Quien cobra registra el pago; quien lo confirma contra el banco es otra persona. Mientras nadie lo vea en el estado de cuenta, el cobro se queda en una lista de pendientes con el nombre de quien lo registró, y no se cuenta como dinero tuyo.
Freno por adeudo y límite de crédito
El límite de crédito y el adeudo de cada cliente están en el sistema y frenan de verdad: con saldo vencido no sale lo siguiente que ese cliente te pida, hasta que alguien autorizado lo libere. Ya no depende de que quien atiende se acuerde de quién le debe.
Alta del cliente desde su celular
Le mandas un link por WhatsApp y el cliente llena su alta completa, sube sus documentos y firma desde su teléfono. Tu equipo ya no captura por él, y el expediente deja de atorarse en la foto del INE que alguien tenía que pedir por tercera vez.
Reporte oficial y cierre del mes
El reporte que la autoridad te exige sale con su formato y sus fechas desde lo que el de campo ya registró. El cierre del mes se hace contra lo que te entregaron, punto por punto, y queda firmado: cuando alguien te reclama un volumen, respondes con el registro en la mano.
Calendario de vencimientos de tu cartera
Cada cliente de tu cartera trae sus propias fechas límite según su régimen, y el sistema las arma solo, con el estado de cada una: qué falta por juntar, con quién está atorado y qué ya se presentó con su acuse. Dejas de enterarte de un vencimiento cuando ya pasó.
Liquidación de ruta al cierre del día
Cada repartidor liquida contra lo que llevó, no contra lo que dice de memoria: el sistema sabe qué salió, qué entregó y qué fio en cada tiendita, así que la caja del día cuadra sola y el fiado de cada cliente queda visible antes de que se acumule.
Corte y reconexión por suscriptor
Cuando un suscriptor se atrasa, el sistema lo marca para corte, sin que nadie tenga que acordarse de revisar la lista; en cuanto se pone al corriente, la reconexión también sale sola, y el corte manual que alguien olvida, o que alguien perdona sin avisar, deja de pasar.
Trazabilidad de lote, de la cuadrilla al embarque
Cada lote nace con quién lo cosechó, en qué cuadrilla y con qué volumen, y esos datos viajan con él hasta el embarque sin que nadie lo vuelva a capturar a mano: empaque, calidad y la caja que sale por la aduana quedan conectados al mismo lote desde el primer corte en el campo.