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CODIGO
Studio de software y automatizaciones

Un solo sistema para todo tu negocio

Cotizas, despachas, cobras y facturas en el mismo lugar, con la información conectada y hecha a la medida de cómo trabajas hoy. No es software rentado: es tu sistema, construido para tu operación.

Un día de trabajo, con y sin sistema

Los datos son de demostración, pero son verificables: los renglones suman.

08:12

Sale el primer camión.

Hoy

El dato nace en una libreta que solo entiende quien la escribió. Para saber el precio hay que hablarle a alguien.

Con tu sistema

El mismo registro lo ve el chofer, la oficina y tú. Nadie tiene que preguntar a cómo salió.

09:15

Entra un pedido nuevo.

Hoy

La misma venta se vuelve a capturar en la remisión, otra vez en la factura y otra en el reporte. Tres oportunidades de equivocarse.

Con tu sistema

Se captura una sola vez y de ahí salen la remisión, la factura y la cobranza. Si el que la capturó ya no trabaja contigo, la información sigue ahí.

10:07

Alguien intenta vender por abajo de tu mínimo.

Hoy

Hoy no pasa nada. Se cierra, se entrega, se cobra. Tú te enteras dos meses después, cuando el margen ya bajó y nadie sabe explicar por qué.

El sistema no lo deja cerrar. Lo bloquea en el momento, con nombre y hora.

Tú pones el mínimo. El vendedor ve sus remisiones y sus clientes; tus márgenes y tus costos no los ve.

BLOQUEADOy queda registrado
32 m³ × $170 de diferencia$5,440 que no se fueron, en un solo pedido, en una sola mañana
13:25

Habla el cliente a preguntar.

Hoy

Tres llamadas internas para responder una pregunta que el cliente hace en diez segundos.

Con tu sistema

Lo contestas mientras estás en la llamada, con el dato en pantalla: qué se le entregó, qué debe y quién lo autorizó.

16:50

Cierras el día.

Hoy

Tres cifras del mismo día. Una está completa, pero no hay forma de saber cuál sin volver a contar todo.

Con tu sistema

Ya está cuadrado. No porque el sistema sea listo, sino porque nunca hubo tres registros: cada remisión del día se capturó una vez y ahí sigue.

Súmalos tú, renglón por renglón. Es la prueba de todo lo anterior. ↓

Al cierre, una sola cifra

Los tres renglones de este día suman exactamente lo que dice el total. Puedes verificarlo con la calculadora del celular.

Ese es todo el argumento. No es una gráfica bonita ni un número que sube solo: es que el número se pueda auditar renglón por renglón, cualquier día, por cualquiera que tenga permiso de verlo.

4471 Obra Las Torres · 08:1214$18,900
4472 Constructora Vega · 09:1532$43,200
4473 Herrería Sánchez · 15:409$12,150
3 remisiones · precio mínimo respetado55$74,250

Incluye $5,440 que se quedaron adentro porque el sistema no dejó vender por abajo del mínimo.

El mismo día, por dentro del sistema

Esta es la pantalla donde vive lo que acabas de sumar: las tres remisiones del día, el bloqueo de las 10:07 y lo que falta por cobrar. Los cinco puntos de abajo están señalados sobre esta misma pantalla.

12345

Marca, clientes y usuario son de ejemplo. Las cifras son las mismas que sumaste arriba: cada una sale de otra. Pídeme el demo y lo mueves tú →

  1. Sabes cómo va el día mientras el día está pasando.

    Cuánto se despachó, cuánto falta por cobrar y a qué precio está autorizado vender tu equipo. En pantalla, sin que nadie arme un reporte. Dejas de esperar al corte de fin de mes para enterarte de lo que ya no puedes corregir.

  2. Se captura una vez y viaja hasta el cobro.

    La misma orden pasa de cotizada a entregada, facturada y cobrada sin que nadie la vuelva a teclear. En la columna de estado ves en cuál va cada una.

  3. Te avisa el día que el precio no cuadra.

    Si alguien intenta vender abajo del precio que tú autorizaste, el sistema lo detiene y lo marca el mismo día, no dos meses después, cuando la obra ya se entregó y la diferencia ya no se cobra.

  4. Sabes quién te debe y desde cuándo.

    El dinero que se queda en la calle deja de ser un misterio: cada tramo con su antigüedad, lo más viejo señalado. Persigues lo que urge, no lo que se te viene a la cabeza.

  5. Cada quien entra con su usuario y ve solo lo suyo.

    Tu vendedor ve sus clientes; tu chofer, sus entregas; tú ves todo. Esta pantalla es la tuya. Tus precios y tus márgenes quedan de tu lado, y queda registrado quién hizo cada movimiento y a qué hora.

Cambia los m³ por piezas cortadas, por créditos colocados, por expedientes o por hectáreas regadas. Es el mismo pedido que se pierde cuatro veces. Mira qué se arma para el tuyo

Cómo se cotiza y cómo se paga

Se cotiza por alcance.

El precio sale del sistema que tu operación necesita, y la forma de pago se define contra la cotización. No hay tabulador ni paquetes cerrados que escoger. Lo que dice la propuesta es lo que se cobra: no hay extras que aparecen a medio camino.

Anticipo y factura el mismo día.

Antes de escribir la primera línea se cobra el anticipo que marque tu cotización. Cada pago se hace contra la entrega de su CFDI el mismo día, para que tu contador pueda deducirlo y acreditar el IVA sin pelear. Todos los precios son + IVA.

La mensualidad arranca al final.

Es obligatoria y empieza cuando el sistema completo está entregado y aceptado, no antes. Paga que siga operando: servidor, respaldos, seguridad y soporte. No el derecho a usarlo.

Tu información es tuya.

Tu información, tus clientes y tu historial son tuyos y salen de ahí cuando los pidas. Los términos de titularidad del sistema quedan escritos en tu contrato, según lo que acordemos para tu caso.

Trabajamos con negocios que ya operan y ya facturan. Si tu negocio apenas arranca, todavía no es momento.

Cómo se construye, paso por paso